Bienvenidos a Sombras de Oster. En este blog os contaremos nuestras peripecias con los juegos de miniaturas, la escenografía y las miniaturas, una obsesión que une a dos hermanos a cual más Friki, que aun viviendo a 600 km el uno del otro encuentran momentos para echar una partidita de vez en cuando.

sábado, 25 de agosto de 2012

Informe de batalla Kislevitas vs Necrarcas




Quedaban diez dias para el sonnstill y el sol atacaba desde lo alto del firmamento con gra fiereza; pero aun así, el capitan había decidido que sería un buén día para abandonar el refugio de la chopera donde habían instalado el campamento e ir en búsqueda de piedra bruja. Con el inicio del otoño tendrian que volver a las tierras del norte  y no podían regresar con las manos vacias. Tras el enorme oso que avanzaba a base de aspavientos, quejándose de las moscas que lo cercaban, el pequeño grupo de kislevitas se internó en las apestosas calles de la otrora señorial ciudad.
Fuerzas kislevitas
Necrarcas


El dia se mostraba bastante decepcionante cuando las callejuelas se abrieron a una zona despejada dominada por los restos de un antiguo jardín, abandonado por sus afanosos jardineros mucho tiempo atras. Casi inmediatamente, notaron la presencia,al otro lado de la larga explanada, de unas sombras torpes y ruidosas que rebuacaban entre los montones de acumulados en las esquinas. Un indescriptible alarido, que pareció salir de los mismísimos infiernos, les hizo darse cuenta de que aquello era algo mucho más peligroso que una manada de perros famélicos rebuscando en la basura. Esos rudos cazadores de las estepas, acostumbrados al más gélido de los vientos, sintieron como todo el vello de su cuerpo se erizaba.
Los Kislevitas avanzan

Aquel fue el extraño comienzo del combate más peligroso al que se habían enfrentado jamás.
Jugamos al escenario de a la búsqueda de piedra bruja para probar dos de nuestras nuevas bandas, kislevitas y necrarcas. La mayor parte de los fragmentos de piedra bruja se encontraban en la zona central del tablero, donde había quedado bastante terreno abierto. Tanto los kislevitas  como los no muertos avanzaron hacia esa zona en dos grupos, rodeando los jardines por los dos flancos. Desde el segundo turno, los ballesteros kislevitas empezaron a disparar sus armas; pero pese a su superioridad en disparo, no consiguieron derribar un solo enemigo.
El despliegue

El vampiro cargó su cetro con el conjuro que le había tocado (aliento oscuro), dejándolo listo para lanzar y se metió dentro del parque a por el fragmento de piedra bruja que esperaba en el centro. Por una calle lateral, el oso con su domador avanzaban hacia el grupo de zombies que se movia lento pero inflesible. Al otro lado de la plaza, un grupo de esqueletos se acercaban al esaul bajo una lluvia de virotes que gracias a la mala suerte que tuvo mi hermano durante toda la partida no acertaron ni uno.
Que miedo daaaaaan

En el cuarto turno empezo el cuerpo a cuerpo. El oso cargó en solitario contra el grupo de zombies. Pese a su empuje y gracias a la regla de insensibles al dolor de los zombies solo consiguió derribar a uno y en el quinto turno estaba rodeado por 4 de estos engendros que le quitaron una herida. Llegaban refuerzos por detrás para el oso pero el astuto vampiro consiguió frenarlos derribando a un guerrero con el uso de la magia. En el tro lado del tablero, también se habia llegado a las manos pero el combate quedó en tablas.

Turno cuarto de los no muertos



La fatidica carga del oso
La callejuela está petá, va a correr la sangre
Y el oso muere.


En  el sexto turno, el oso cayó ante las cinco heridas que gracias a dos sendos críticos le asestaron los zombies. En el resto del combate la cosa se mantuvo igual.
Turno 6

El septimo turno sentenció la partida. En el turno de los no muertos, cayeron los dos guerreros que habían ido a ayudar al oso, uno liquidado por un zombie tras ser abatido por el vampiro y el otro sufrió la regla de solo ante el peligro y se comió unaa jartá de golpes al salir por patas. En el otro combate también ganaban los esqueletos que causaron otra baja a los diezmados kislevitas. El capitan druzila, sabiamente, gritó a sus hombres que se batiesen en retirada.

El otro combate


Así quedaron las cosas, ¡ni una sola baja en las filas de los no muertos!!! y cuatro fuera de combate entre los kislevitas. Los dioses oscuros esta vez habían ganado abrumadoramente. Al final, tras la fase de exploración y experiencia no salieron tan mal parados ya que sacaron mas coronas que los no muertos y uno de los héroes consiguió una nueva habilidad. Además recuperó la suerte que le había abandonado durante toda la partida y consiguió salvar al oso y al héroe caidos, perdiendo solo los dos secuaces en la fase de heridas graves.


Una partida corta y divertida. Las bandas nos gustaron y no han dado todo el jugo que pueden dar, ya que faltaban muchos tipos de tropa, así que las utilizaremos en futuros encuentros.Esperamos que os entretenga.