Bienvenidos a Sombras de Oster. En este blog os contaremos nuestras peripecias con los juegos de miniaturas, la escenografía y las miniaturas, una obsesión que une a dos hermanos a cual más Friki, que aun viviendo a 600 km el uno del otro encuentran momentos para echar una partidita de vez en cuando.

domingo, 27 de octubre de 2013

Emboscada en el túmulo

En mis últimas entradas os había prometido un informe de batalla con la nueva escenografía; pero tras un parón de varios meses, las fotos habían quedado en un cajón (del dropbox, jeje); pero como ante todo en este blog somos personas de honor os presento este mini-foto-informe de batalla, aunque ya casi ni me acuerdo de quién ganó la partida (jeje, fui yo, de eso no me olvido). En esta ocasión, jugamos una partida encuadrada en nuestra campaña de gangs of Mordheim con una modificación del escenario: apresad al hereje (sustituyendo el papel del brujo por el del lider de la banda defensora). En esta versión, el capitán de los hombres de Ostermark, sabiéndose acosado por la banda rival, le hace creer que se queda desprotegido en un antiguo túmulo mientras ha mandado al grueso de la banda a una misión. Los mercenarios de Middenheim, creyéndose en superioridad numérica intentan matar al lider contrario; pero esos malditos rufianes de Ostermark vuelven sobre sus pasos para emboscar con una maniobra envolvente a la banda de norteños. Tras sufrir un par de bajas, los de Midenheim consiguen huir a duras penas de la encerrona en la que se habían metido.




En los primeros turnos, los de Midenheim avanzan proteguidos por las rocas hacia el túmulo; pero sufren varios disparos certeros de los arcos de los expertos cazadores de Ostermark.




Los atacantes consiguen rodear el túmulo; pero no se dan cuenta de que a su vez les están cercando por detrás. Los de Ostermark se acercan sigilosos desde una mata boscosa situada al sur del túmulo.







Cuando uno de los héroes de Midenheim cae, su capitán decidió que ya eran suficientes bajas y dando la orden de retirada volvió a Mordheim a lamerse las heridas. Tras la fase posterior a la batalla no le murió ninguno de los caidos y si cayó mi fiel mastín, amarga victoria pero por lo menos hemos salvado el pellejo una noche más.

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