Bienvenidos a Sombras de Oster. En este blog os contaremos nuestras peripecias con los juegos de miniaturas, la escenografía y las miniaturas, una obsesión que une a dos hermanos a cual más Friki, que aun viviendo a 600 km el uno del otro encuentran momentos para echar una partidita de vez en cuando.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Informe de batalla: Frostgrave, Saquead ese carro

Bueno, atacamos con el segundo informe de batalla de la campaña "El deshielo del Lord Liche". Los que tengais en vuestro poder el suplemento os habreis dado cuenta al leer el título que nos hemos saltado la segunda partida; pero eso no quiere decir que no la vayamos a jugar, todo lo contrario, es que estamos preparando escenografia especial (¿alguien ha dicho barcos y rio helado?, yo no....) para ambientar esta segunda partida; así que como en este momento de la campaña el orden de estos dos escenarios no alteraba la trama decidimos intercambiarlos. Así que en esta ocasión, un grupo de cultistas muy rarunos y sospechosos han tenido un percance cuando viajaban con un carro lleno de pertrechos mágicos en medio de las abandonadas calles de Felstad (vaya cagada amigos cultistas!!), noticia que ha prendido como la llama entre los cazatesoros, aunque no todo va a ser llegar y besar el santo....



En esta partida, cuatro de los marcadores de tesoro se encuentran en el carro averiado protegidos por cuatro cultistas. Como las fuerzas de mi cronomante, debido a los golpes recibidos en la primera partida estaban bastante reducidas (ya que tenía dos miniaturas lamiéndose las heridas y no podrían participar en este embite), la estrategia estaba clara por mi parte, esta era una partida de supervivencia, dejar a mi hermano con su encantador que saquease tranquilamente el carro y se enfrentase a los cultistas mientras yo, cual ratilla intentaba rapiñar el resto de contadores y si la cosa se torcía para mi hermano, entrar a sangre y fuego...







Gracias a los hados parecía que mi hermano tenía un plan compatible con el mío ya que desde el primer turno se lanzó al asalto del carro. Yo dividí las fuerzas, un grupo con el mago y otro con el aprendiz, cada uno a por uno de los contadores que no estaban en el carro.





En el segundo turno, la potencia combinada del arquero y el encantador hicieron estragos en los cultistas dejando tan solo uno en pie custodiando el carro. Aunque mi hermano dominaba la zona central del tablero no todo le iba tan bien, confiado con el resultado del perrete en la partida anterior, que recordemos habia eliminado a mi aprendiz de un bocao, ni corto ni perezoso lo mandó a por el cazador de tesoros que por unas pocas coronas, acababa de unirse a mis fuerzas; pero esta vez el tiro le salió por la culata y fue el can el que mordió fue el polvo.





Milagrosamente el ultimo cultista que seguía en pie consiguió aguantar hasta el tercer turno. Lejos de la zona central donde estaba todo el pescado vendido y el encantador saqueaba el carro a sus anchas, mi hombre de armas apoyado por los conjuros de la aprendiza consiguen recuperar el tesoro situado bajo el monolito. En ese momento oyeron unos extraños ruidos a sus espaldas que estaban provocados por cuatro necrofagos que habian salido de la nada y les cortaban la retirada.




En el otro extremo del tablero todo estaba controlado por el cronomante y sus secuaces. Los dos matones que le protegían cosiguieron, gracias a la fuerza numérica derribar al infante de mi hermano, mientras que el cazador de tesoros, haciendo honor a su nombre alcanzaba el sexto contador (si es una rata si, se nos habian acabado los contadores de tesoro). Mientras tanto el aprendiz del encantador, que se estaba ganando el sobrenombre del esquivo, se dedicaba a mantenerse alejado de la acción mazandose con conjuros para ganar puntos de experiencia (veras el día que le enganche).



Mientras el encantador escapaba cargado, con la única oposición de algún proyectil de hueso lanzado por el cronomante desde la distancia, que además no conseguía impactar a nadie, la parte épica de la partida la estaba librando la aprendiz de cronomante y su grupo, que estaban metidos de lleno en una peli de zombies.




El primero en caer, aunque no a manos de los necrofagos fue el guerrero que dejé atrás para entretener a los matones de mi hermano que también querían hacerse con este tesoro. Tuve suerte que uno de los necrofagos andó perdido dando tumbos alrededor de la iglesia. Mientras tanto, Para defender el tesoro que portaba mi hombre de armas, la aprendiz se lanzó a por el necrofago que queria comerle los huesos y consiguió finiquitarlo.


El momento más épico lo protagonizó el arquero que había quedado aislado a las puertas de la iglesia. Intentó parapetarse dentro de sus muros pero dos necrofagos le siguieron al interior. A pesar de su escasa habilidad al cuerpo a cuerpo, tirando de adrenalina, consiguió primero eliminar a uno y en el último turno destrozar al segundo por lo que milagrosamente consiguió salvarse de su particular dia de los muertos, recibirá doble paga y extra de ración, se lo tiene merecido.


Así que tal como habia vaticinado al principio de la partida (¿serán los poderes de cronomante?), mi hermano volvió a ganar con cuatro contadores frente a dos. El marcador de la campana: 2 a 0 para la banda del encantador.



6 comentarios:

  1. Una gran partida con escenografía fantástica y todas las Minis pintadas. Todo un lujazo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me alegro que te haya gustado!!!!!!

      Eliminar
  2. Muy buena mesa y aunque breve, entretenido relato. Ese arquero merece la mejor piezs de carne de la cena de esta noche!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y que lo digas, botella de ron para ese arquero!!!!!!gracias por los comentarios, siempre pienso que me enrollo demasiado asi que me alegro que te haya parecido corto

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. gracias!!! la verdad es que nos lo estamos pasando muy bien con el frostgrave, es muy epico!!!!

      Eliminar